Aumenta a 7 el saldo de cocaleros muertos en choque con policías y militares en Bolivia

La Paz, 16 nov (Sputnik).- Al menos siete productores de coca murieron el viernes en choques con las fuerzas del orden en el departamento boliviano de Cochabamba (centro), según informó la radio sindical cocalera, en la jornada más violenta de las protestas contra el gobierno de facto de Jeanine Áñez instalado el martes pasado.

«Acaban de confirmar el deceso de dos compañeros en el hospital Viedma, que se suman a los cinco muertos que fueron llevados al hospital de Sacaba», reportó la radio sindical Kausachun Coca citando reportes médicos.

El gobierno de facto lamentó los hechos, aunque solo confirmó cinco muertos, y llamó a un diálogo de pacificación sin precisar protagonistas, en tanto que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó «el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en Cochabamba».

«Las armas de fuego deben estar excluidas de los dispositivos utilizados para el control de las protestas sociales», sentenció la CIDH día Twitter.

La emisora de los sindicatos que lidera el presidente depuesto Evo Morales dijo que los dirigentes de la marcha, dispersada por fuerzas combinadas de la policía y el ejército antes de ingresar a la ciudad de Cochabamba, aseguraron que todas las muertes habían sido causadas por impactos de bala.

Los dirigentes cocaleros denunciaron en las redes sociales haber sido atacados también por aire, divulgando imágenes de vuelos rasantes de un avión de combate, al menos un helicóptero y hasta un dron.

La violencia en el municipio de Sacaba, punto de llegada a Cochabamba desde la región productora de coca de Chapare, coincidió con un anuncio de Áñez de que dictará «medidas constitucionales» para enfrentar a los que definió como «grupos subversivos armados» que estarían detrás de las persistentes protestas contra su asunción presidencial.

Los choques ocurrieron al mismo tiempo que la presidenta de facto anunciaba que dictaría «medidas constitucionales» para enfrentar a los que definió como «grupos subversivos armados» que estarían detrás de la ola de protestas contra su asunción, tras la renuncia forzada de Morales el domingo pasado.

En el primer reporte del saldo de la violencia, el médico de guardia del hospital México de Sacaba dijo que ese centro había atendido en primera instancia a las víctimas del enfrentamiento.

«Son cinco personas fallecidas todos los que han traído y 67 heridos que han llegado, pero siguen llegando», dijo el médico en un diálogo con familiares de las víctimas y dirigentes cocaleros transmitido en vivo por la radio sindical poco después de las 20:00 hora local (00:00 GMT), en el que informó que varios heridos fueron derivados al hospital Viedma de la ciudad de Cochabamba.

El médico, a quien videos divulgados por los sindicatos cocaleros lo mostraron identificando a los cinco fallecidos, se excusó de confirmar las causas de muerte arguyendo que eso correspondía al forense.

Al final de la tarde, cuando se divulgaron los primeros reportes de la violencia en Cochabamba, Gualberto Ariste, dirigente de las Federaciones del Trópico de Cochabamba y secretario de comunicación del MAS, dijo a medios locales que «la marcha ha sido atacada con gases y también con armas de fuego, sin provocación de los cocaleros».

La movilización finalmente reprimida formaba parte de protestas dispuestas el Pacto de Unidad, grupo de organizaciones sindicales indígenas campesinas, que entre otras cosas, exigen la renuncia de la presidenta de facto Jeanine Áñez, y comenzaron a ocasionar desabastecimiento de combustibles y alimentos en las urbes.

«Exigimos la renuncia inmediata de la autoproclamada Presidenta interina del Estado, por ser ilegal, inconstitucional y en su autoproclamación haber violado la Constitución y el Reglamento General de la Cámara de Senadores», dijo este viernes el Pacto de Unidad en un comunicado.

La Paz, capital política del país, también vivió una tarde de marchas indígenas en el centro, que fueron pacíficas pero que igualmente terminaron dispersadas con gases lacrimógenos por parte de la policía y sin intervención de los militares dispuestos en la ciudad.

En Beni (norte), Oruro (centro) y Potosí (sur) también se registraron enfrentamientos.

El expresidente Morales renunció a su cargo el pasado domingo luego de protestas de varios sectores de la sociedad, así como militares, policiales y políticos, por un supuesto fraude en las elecciones en las que buscó un cuarto mandato consecutivo. (Sputnik)

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