Los focos de incendios forestales en Brasil han aumentado este año 83% en comparación con todo 2018, debido a las quemas de la región amazónica potenciadas por la temporada seca, con espesas nubes de humo que en los últimos días cubrieron varias ciudades.

Entre enero y agosto de 2019 se han registrado 72.843 focos, frente a 39.759 en todo el año pasado. El aumento marca un revés después de dos años de retroceso del indicador, según datos del Programa de Quemas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).

Consultado sobre el avance de los incendios, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, respondió a la AFP que «el gobierno movilizó todo el efectivo de brigadistas y aeronaves y ya están actuando junto con los gobiernos regionales».

Los incendios en la región amazónica se deben a las quemas provocadas para deforestar un terreno a fin de convertirlo en área de pastoreo o para limpiar áreas ya deforestadas, generalmente en la temporada seca, que debe acabar dentro de dos meses.

Imágenes en las redes sociales de Brasil en los últimos días muestran llamas avanzando en reservas ambientales así como enormes nubes de humo que han cubierto a varias ciudades. La tarde del lunes, Sao Paulo se oscureció por completo antes de las 16H00 locales, como consecuencia de la llegada de una corriente fría y de vientos que cargaban partículas de quemas en Paraguay, explicaron especialistas.