Egipto ejecuta a cuatro presuntos radicales islamistas

Egipto ejecuta a cuatro presuntos radicales islamistas

EL CAIRO (AP) — Egipto ejecutó el martes a cuatro presuntos milicianos islámicos tras ser condenados por un tribunal militar por el asesinato de tres estudiantes de la academia militar en un atentado con bomba en 2015.

Las autoridades también renovaron un estado de emergencia nacional impuesto por primera vez después de los mortíferos atentados con bomba dirigidos contra dos iglesias en abril. Un decreto emitido por Abdel-Fattah el-Sissi, el general egipcio convertido en presidente, prorrogó el estado de emergencia por tres meses.

Egipto ha estado luchando contra una insurgencia islámica liderada por una rama local del grupo extremista Estado Islámico con sede en el norte de la Península del Sinaí, que ha emprendido ataques en todo el país, principalmente contra las fuerzas de seguridad y la minoría cristiana del país.

El ataque de 2015 ocurrió en el exterior de un estadio de la ciudad de Kafr el-Sheikh, en el delta del Nilo, mientras los cadetes esperaban un autobús para regresar a su academia.

Con las ejecuciones en la horca realizadas el martes, en un penal de la ciudad mediterránea de Alejandría, se elevó a 19 el número de extremistas ejecutados la semana pasada.

El 26 de diciembre, las autoridades cumplieron las penas capitales de 15 radicales condenados por un ataque de 2013 contra un puesto del ejército en la Península del Sinaí, foco de una larga insurgencia. Un oficial y ocho soldados murieron en ese incidente.

Otros seis extremistas fueron ahorcados por otro atentado de 2015 tras ser hallados culpables también por un tribunal militar.

Grupos defensores de los derechos humanos calificaron de defectuoso el proceso legal contra los acusados. Además, condenaron las ejecuciones del mes pasado señalando que al menos uno de los 15 fue torturado durante su detención y que los familiares no pudieron verlos el día de su deceso, como manda la ley.

Las ejecuciones se producen tras un repunte en los ataques extremistas de alto perfil y las repetidas promesas del presidente el-Sisi de usar la “fuerza bruta” para aplastar la insurgencia.

El-Sisi advirtió que espera que miembros de la milicia radical que lucharon en Siria e Irak se unan a los milicianos del Sinaí tras perder sus feudos en ambos países.

El viernes pasado, un insurgente mató a al menos nueve personas en un ataque contra una iglesia y una tienda cercana, ambas cristianas, en un suburbio de la capital. El 19 de diciembre, radicales dispararon un misil guiado que alcanzó a un helicóptero en el aeropuerto de el-Arish durante la anunciada visita de los ministros de Defensa e Interior a la ciudad costera del Sinaí. Estado Islámico se atribuyó la autoría de ambas acciones.

En el ataque más letal hasta la fecha contra la población civil, 311 fieles perdieron la vida en el interior de una mezquita en el norte del Sinaí el 24 de noviembre. Ningún grupo reivindicó la masacre, pero testigos dijeron que los pistoleros llevaban la bandera negra del grupo Estado Islámico.

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