Al menos 20.000 mujeres, en su gran mayoría campesinas e indígenas, colapsaron este miércoles la zona central de Brasilia en la que constituye la primera gran protesta realizada en la capital contra el Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro.

La manifestación paralizó el tráfico en la zona central de Brasilia y, en especial, en la céntrica Explanada de los Ministerios, una avenida neurálgica en la que se concentran las sedes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Durante la marcha, que llegó de forma pacífica a las puertas del Congreso nacional, muchos de los manifestantes clamaron por la libertad de Lula, de quien el PT sostiene que es víctima de una “persecución” encabezada por el actual ministro de Justicia, Sergio Moro, quien como juez condenó al exmandatario a prisión.

También se escucharon cánticos condenando el “machismo” de Bolsonaro, que tiene un largo historial de declaraciones contra los derechos de las mujeres y los homosexuales o de talante racista.

Asimismo, las mujeres rechazaron los recortes que el Gobierno ha impuesto en los presupuestos de las universidades públicas, que este martes llevaron a miles de personas a protestar en las calles, y se plantaron contra una dura reforma de las jubilaciones que se tramita en el Congreso.