Montevideo (Mesa Américas), 3 sep (Sputnik).- Un grupo de científicos lleva adelante un proyecto de creación de laboratorios que ayuden a las comunidades indígenas de la Amazonía a generar bioindustrias con el objetivo de obtener ganancias de sus conocimientos tradicionales, dijo el investigador brasileño Carlos Nobre, Premio Nobel de la Paz en 2007 con el Panel Intergubernamental del Cambio Climático, a Sputnik.

«Creamos este proyecto inicial para generar un desarrollo de la capacidad, empezando con los pueblos de la selva, nos asociamos con startups y compañías sostenibles para transformar productos de la biodiversidad (…) y darle herramientas a las comunidades locales para que puedan industrializarse, puedan empezar negocios industriales, eso sería parte de la revolución, por eso llamamos a este proyecto Amazonia 4.0», explicó Nobre, quien lidera la iniciativa, a esta agencia.

Hasta el momento el grupo está desarrollando tres laboratorios portátiles, que pueden ser llevados a las comunidades indígenas, pueblos pequeños, ciudades o campus universitarios, para aprovechar la biodiversidad de la selva: uno para las nueces brasileñas, uno para una variedad de la cocoa «que produce un chocolate sabroso», dijo Nobre, y uno para genomas.

«Es un recurso biológico de alta tecnología capacitar a las comunidades locales para que vayan a la selva, secuencien un genoma de una especie que elijan ya que a través del conocimiento tradicional saben las propiedades de las especies, y luego lo registren en un blockchain (un banco de datos encriptado) para tener la propiedad de ese genoma», explicó el científico.

El grupo, compuesto por científicos de diferentes nacionalidades, espera conseguir financiamiento para cubrir unos 10 a 15 productos derivados de la biodiversidad amazónica; cada laboratorio cuesta unos 200.000 dólares.

Esos desarrollos tecnológicos permitirán a los habitantes de comunidades indígenas, pequeñas localidades y pueblos generar un desarrollo de sus capacidades, en vez de depender de las actividades productivas que están acabando con la selva amazónica, como la agricultura, el pastoreo y la minería, cuyo avance ha sido la causa de la extensa deforestación del bosque tropical sudamericano.

Los laboratorios «le dan a cada pueblo la oportunidad de desarrollar compañías, startups, bioindustrias para procesar productos y generar una ganancia de eso, se suma valor, se generan trabajos industriales, se genera bienestar», dijo Nobre.

El científico puso como ejemplo el desarrollo de productos derivados del açaí, una fruta que se consumía localmente.

Actualmente, más de 250.000 productores viven de los ingresos derivados de la pulpa de esa fruta, que se utiliza en diversas industrias y genera más de 1.500 millones de dólares.

Nobre dijo que aprovechar la biodiversidad para generar un nuevo tipo de economía es clave, junto con la reforestación, para luchar contra la pérdida de la Amazonía, que en unas décadas podría convertirse en una sabana degradada.

Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE por su sigla en portugués), la deforestación entre agosto de 2017 y julio de 2018 alcanzó en la Amazonía 7.536 kilómetros cuadrados, un 8,5 por ciento más que en el año móvil anterior, aunque un 73 por ciento menos respecto de los datos de 2004 (27.700 kilómetros cuadrados), cuando el Gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula Da Silva lanzó el Plan de Acción para Prevención y Control de la Deforestación en la Amazonía (PPCDAm).

En los últimos 12 meses, las tasas de deforestación fueron un 20 a 40 por ciento más altas, comentó el científico.

La Amazonía brasileña enfrenta los peores incendios en cinco años, causados por la quema de áreas deforestadas, en su mayoría de forma ilegal, para preparar el suelo para actividades ganaderas y agrícolas. (Sputnik)

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Por Redaccion

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