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Río de Janeiro (Brasil), 11 sep (Sptunik).- El Gobierno ruso dialoga con su par brasileño con el objetivo de cerrar acuerdos para la producción y distribución de la vacuna «Sputnik V» contra el nuevo coronavirus (causante de la enfermedad covid-19), luego de los convenios ya alcanzados con los estados de Paraná (sur) y Bahía (noreste), dijo este viernes el director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas en inglés), Kirill Dmitriev, en una entrevista realizada por el diario Folha de São Paulo.

«Tenemos otros cinco estados interesados y empezamos las discusiones con el Gobierno federal, queremos coordinarlo con él», explicó el jerarca ruso.

Dmitriev aseguró que hay contactos con el Ministerio de Salud de Brasil y recordó que recientemente los representantes de su país hicieron una presentación en el Congreso Nacional brasileño.

Este viernes se divulgó un acuerdo entre el RDIF y el Gobierno de Bahía que contempla la compra de hasta 50 millones de dosis de la vacuna «Sputnik V» hasta marzo, lo que dependerá del visto bueno de las autoridades reguladoras de Brasil.

Según Dmitriev, parte de esa cantidad podría salir del propio territorio brasileño, ya que el acuerdo firmado en agosto con el estado de Paraná contempla transferencia de tecnología y producción local.

«Brasil es muy estratégico para nosotros; queremos exportar a otros países de América Latina el año que viene, porque los brasileños tienen una buena capacidad de producción de vacunas, como India y Corea del Sur», explicó.

Con los acuerdos ya firmados y los anunciados, Rusia toma la delantera en Brasil en la carrera por a vacuna contra el covid-19.

En el país también se están testando la vacuna de la universidad de Oxford y AstraZeneca, la única escogida por el Gobierno central por el momento, y la del laboratorio chino Sinovac, que llegó a un acuerdo con el Gobierno de San Pablo (sureste).

Dmitriev también remarcó que en las últimas semanas la vacuna «Sputnik V» sufrió una «campaña de difamación» por parte de personas y gobiernos que no quieren admitir que Rusia tiene buena ciencia.

En este sentido, aseguró que las cosas están cambiando y que ahora hay empresas y fondos de inversiones privados de Europa y de Estados Unidos que están ofreciendo cooperación para producir la vacuna. (Sputnik)