San José.- Tres de cada cuatro conductores que dieron positivo a la prueba de expiración de aire, hecha por oficiales de Tránsito en carretera, conducían por encima de los límites permitidos por la Ley, por lo que fueron remitidos al Ministerio Público, para que enfrenten una causa penal por el presunto delito de conducción bajo los efectos del alcohol.

Entre enero y mayo, 1.453 personas dieron positivo a la prueba realizada, lo que representa el 16% del total de 8.904 pruebas realizadas este año. Estos casi 1.500 casos positivo se dividen entre quienes superaron los límites máximos permitidos, que se castigaría, eventualmente, con cárcel; quienes ameritaron una sanción económica y quienes, pese a haber tomado licor, no se acreditaron ningún tipo de castigo.

Así, el 74% de los casos son penales, lo que representa 1.074 conductores, otros 175 se fueron para sus casas con una multa de ¢327.000, acumulan 6 puntos en la licencia y tendrán que llevar un curso de reeducación vial, y ganarlo, si desean renovar su licencia.

Finalmente, 204 personas, aunque se les detectó licor en su organismo, era tan baja la concentración, que, según lo dicta la Ley de Tránsito, no recibieron ninguna sanción.

“El alcohol al volante es un tema recurrente, incluso pese a las medidas restrictivas de circulación vehicular y a las de cierres tempranos de negocios que venden bebidas alcohólicas. Lo más alarmante es que tres cuartas partes de los casos positivos sean personas que nadie comprende cómo podían estar conduciendo, estaban en ebriedad absoluta. La parte positiva, es que sacamos más de mil personas de las carreteras en incapacidad de conducir, lo que reduce el riesgo de que mueran ellos o maten a otras personas”, acotó Alberto Barquero Espinoza, Sub director de la Policía de Tránsito.

A las puertas de eventos deportivos que suelen generar interés de los costarricenses, como la Copa de Oro, la Copa América y la Eurocopa, así como el Día del Padre, el próximo 20 de junio, que sirven de excusa para consumir licor, Barquero hizo un llamado a la cordura y a la responsabilidad, evitando conducir si han ingerido alcohol.

Asimismo, las autoridades enfatizaron en que el consumo de licor debe venir acompañado de responsabilidad no solo de conductores de automotores, sino de parte de ciclistas y peatones, pues la pérdida de capacidad, al ingerir alcohol, aplica igual para todos y puede suponer un problema de atropello por falta de capacidades de auto cuido, por culpa de sustancias etílicas.