Cartago, 31 julio 2019.- Especialistas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hicieron un llamado a las poblaciones infantil y adulta mayor, para que eviten asistir a la romería, con el propósito de reducir la transmisión de agentes infecciosos que han ameritado, durante las últimas semanas, la atención de cientos de personas en los diferentes servicios de los establecimientos de salud de todo el país.

De acuerdo con los doctores Alexander Barrantes y Tania Jiménez, ambos de la Dirección Compra de Servicios de Salud de la institución y Carlos Jiménez Herrera, subdirector del Hospital Nacional de Niños, una de las principales preocupaciones es que, en este momento, estos virus están produciendo gran afectación en grupos vulnerables y se están atendiendo casos muy graves que están requiriendo cuidados intensivos con soporte mecánico para realizar la función respiratoria.

En ese sentido, la principal recomendación que brindan los especialistas es evitar exponer a los niños y los adultos mayores a actividades que involucren concentración masiva de personas, entre ellas, la romería, en virtud de que incrementan la posibilidad de un contagio, a través de estos agentes infecciosos.

Los tres profesionales en salud fueron enfáticos en que las personas que mantengan alguna enfermedad infecciosa en curso con síntomas tales como, dificultad respiratoria, tos, fiebre, malestar general o diarrea, se deben abstener de asistir de asistir a la peregrinación, con el propósito de no comprometer aún más su estado de salud o de poner en riesgo, la salud de las otras personas que asisten.

El doctor Jiménez, hizo un llamado a padres, madres, encargados, educadores, entre otros, para que adopten todas las medidas posibles para reducir las opciones de transmisión del virus respiratorio Sincitial, el cual está afectando a gran cantidad de menores, desde hace algunas semanas.

Ante este panorama, los especialistas de la CCSS insistieron en la necesidad de que la población adopte medidas para reducir el contagio entre las más importantes:

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  • Estricto lavado de manos con agua y jabón restregando todos los espacios por debajo de las uñas y entre los dedos.
  • No compartir pajillas u otros objetos de alimentación.
  • Evitar el tabaquismo pasivo en virtud de que los restos de cigarrillo que quedan en la ropa y  son inhalados por los niños, irrita las vías respiratorias y favorece el contagio de este virus.
  • Aplicar el protocolo de tos y de estornudo.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura caliente a fría, lluviosa o ventosa sin abrigarlos adecuadamente.
  • Protegerse con ropas impermeable de la lluvia.
  • Reducir las estancias en sitios de concentración pública.
  • No visitar hogares donde hay algunas personas enfermas y viceversa.
  • Mantener las vacunas al día.

El doctor Jiménez aseguró, además que, este virus afecta fundamentalmente a los menores de dos años y entre más pequeños el riesgo de comportamiento puede ser más agresivo, por lo que hizo un llamado para que las personas resfriadas o afectadas por alguna afección respiratoria, eviten acercarse a los niños, principalmente a aquellos menores de seis meses.

La doctora Jiménez fue contundente al afirmar que las personas con enfermedades crónicas tales como diabetes, hipertensión y cardiopatías deben contar con la autorización médica antes emprender la caminata, además de cumplir el tratamiento farmacológico diario, meriendas nutritivas en las horas adecuadas, protegerse de las inclemencias del clima, usar zapatos cómodos de suela de goma, utilizar ropa impermeable, hidratarse adecuadamente, viajar acompañados y procurar que las caminatas sean más cortas.  

Protéjase del sol durante la peregrinación

Los romeros que caminan de día deben cuidarse de la radiación ultravioleta para evitar daños en la piel.

La primera barrera de protección es la física. Es mejor usar mangas y pantalón largos, además de gorra con solapa para cubrir el cuello de quemaduras. Esta protección de vestimenta debe usarse, aún cuando el cielo esté nublado.

La segunda protección puede ser el filtro solar, pero, conviene entender bien su uso para saber cuántas veces debe reaplicarse la protección. 

Es importante saber que el filtro solar no protege por igual a todas las personas y su eficacia depende del tipo de piel de cada individuo. Algunas personas se empiezan a quemar desde el primer minuto de exposición al sol, mientras que otras pueden aguantar hasta veinte minutos sin notar enrojecimiento en la piel.

El promedio de las distintas pieles es de diez minutos, pero cada quién debe ser consciente de su nivel de sensibilidad al sol para usar el filtro adecuadamente.

El filtro indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Cuanto más alto es el FPS, más alto es el tiempo de protección de los rayos solares. Por ejemplo, si una persona es capaz de estar 10 minutos expuesta al sol sin quemarse, la elección de un fotoprotector número 15 le supondrá una protección 15 veces superior: es decir 150 minutos, dos horas y media. Después de ese tiempo, debe aplicarse otra vez.