Nicoya.- Doña Virginia Moraga Bejarano, de 82 años, ni lo pensó cuando tuvo que aprender a lijar y pintar la panga que construye con otras 14 compañeras y socias de “Mujeres de Manzanillo en Desarrollo con su Cooperativa” (Mudecoop R.L.), de Manzanillo, Puntarenas.

Ellas se armaron de valor, decidieron romper estereotipos y, gracias a un programa del INA, pusieron manos a la obra para aprender a construir pangas en fibra de vidrio.
Tras ganar unos fondos del PNUD para acondicionar el local de la cooperativa y el vivero de mangle, decidieron que querían invertir en una segunda panga para dar recorridos turísticos en el Golfo de Nicoya.

Ahí es donde entra el INA, gracias al docente Álvaro Gatjens, quien ejecutó este programa de 300 horas de duración. “Aprende uno bastante. El profe es muy estricto y así nos acostumbramos a hacer las cosas bien hechas”, indicó doña Virginia.

Maritza Obando Moraga, quien inició con la cooperativa, hace 21 años, asegura que esta fue una experiencia única. “Muchas de estas mujeres tenían años de no recibir clase y fue todo un reto porque no sabíamos ni por dónde empezar. Este curso fue una bendición porque demostramos que sí podemos y a futuro queremos aprender a construir kayak para diversificar la oferta de tour”, dijo.

Según explicó la gerente de la cooperativa, Ana Cecilia Solís Ugalde, la próxima capacitación con el INA será “Cultivo de Camarón en Jaula”, ya que forman parte del programa “Impulso de la maricultura en pequeña escala en el litoral Pacífico”, del Parque Marino del Pacífico (PMP), la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), el Sistema Banca para el Desarrollo (SBD), el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) y el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA).

La idea es que en un futuro las socias de la cooperativa estén en capacidad de construir las jaulas flotantes así como una plataforma para instalar un restaurante. En todo ese proceso el INA les brindará la capacitación que requieran para que el proyecto se desarrolle con éxito.