Redacción.- Dentro del plazo contractual establecido y con resultados óptimos en gestión ambiental, disposición de residuos, inclusión de mujeres en el proyecto y afectaciones mínimas al tránsito durante el proceso constructivo, en setiembre de este año se puso en servicio el nuevo puente Virilla, de tres carriles, entre Tibás y Santo Domingo.

Al mismo tiempo que participaba en la inauguración del nuevo paso -construido a la par del puente ya existente- el ministro de Obras Públicas y Transportes, Ing. Rodolfo Méndez Mata, anunciaba la ampliación de dos a cuatro carriles del tramo entre ese sector y el cruce a San Miguel de Santo Domingo de Heredia (restaurante Doña Lela).

Como puntualizó el jerarca en esa oportunidad, las obras se ejecutan mediante la Gerencia de Conservación de Vías y Puentes del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI), por un monto de ¢2.800 millones, en la modalidad de topic, trabajos de eliminación de obstáculos que generan estrangulamiento de una vía.

Cumpliendo con ese compromiso, para el primer trimestre de este 2021 se tendrá a cuatro carriles la carretera en este tramo de 2.8 km que se complementarán con los 5 carriles del puente sobre río Virilla, entre Tibás y Santo Domingo de Heredia, según confirmó el director ejecutivo del CONAVI, Mario Rodríguez.

Este tramo ampliado contará con barreras tipo New Jersey de concreto para separar los sentidos de circulación, similares a las ubicadas en parte de la carretera General Cañas.

Puente Virilla. En servicio desde hace tres meses, la nueva estructura supuso un reto constructivo, mediante la aplicación de una técnica poco usada en el país, conocida como de voladizos sucesivos, tomando en cuenta la complicada topografía del cañón del río Virilla.

Puente es de tres carriles de 3,60 m cada uno, cuenta con aceras de 1,50 m, a cada lado, además de un metro para elementos de seguridad, como barreras. La separación entre el puente existente y el puente nuevo es de 5.50 m. También posee barreras anticaída, con lo que se busca reducir el riesgo de uso del puente para la autoeliminación.

La intervención no solo implicó la construcción del nuevo paso, sino que abarcó 856 metros lineales de carretera, sumando el puente nuevo y la intervención de la carretera a ambos lados del puente, en cuenta una nueva rampa de acceso en el sentido Santo Domingo Tibás, desde Barrio Socorro.

Para soportar la estructura, se construyeron dos pilas de 50 metros de altura, se reforzaron los taludes y se utilizó, como se dijo, la técnica de voladizos sucesivos, tomando en cuenta la dificultad de construir el puente desde la base del río, por la altura de 76 metros existente. La velocidad máxima para transitar es de 80 km/h, según lo planificado.

Este nuevo paso de 286 metros de longitud, implicó una inversión de $22.36 millones, aproximadamente ¢13.700 millones, financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Esta estructura se suma a las iniciativas para mejorar el tránsito por la ruta 32 ejecutadas durante el 2020, que supuso una inversión por casi ¢10.000 millones en la rehabilitación de la carretera entre Tibás y el cruce a Río Frío, la colocación de postes abatibles en el sector montañoso de la vía y la ampliación de la carretera entre el cruce a río Frío y Limón, actualmente en ejecución.