[adinserter block=»7″]
[adinserter block=»9″]

Redacción, 15 junio 2020.- Realizar caminatas de hasta ocho horas por terrenos sumamente hostiles. El suelo de arcilla, barro, piedra, monte, resquebrajado, húmedo, lodoso, junto al calor incesante por unos momentos y la lluvia repentina, que hace más bochornoso el trayecto.

Nada de lo mencionado anteriormente detiene a los diferentes cuerpos policiales que patrullan a toda hora toda la frontera norte.

«No importa si el lugar es plano o empinado, si es seco o se deben cruzar riachuelos. No importa el clima ni el riesgo de culebras o algún otro animal como alacranes u hormigas bala, ahí están» es así como el Ministerio de Seguridad Pública describe el trabajo de los oficiales.

Es un grupo de oficiales de la Fuerza Pública, la Academia Nacional de Policía, reservistas con gran cantidad de años de experiencia y la Policía de Fronteras quienes realizan los patrullajes en la Boca del río San Carlos.

También, patrullan a orillas del río San Juan, visitan las comunidades llamadas Palo Seco, Cureña y Cureñita. Incluso llegan hasta Sarapiquí por la zona montañosa.

El objetivo es claro: asegurar la frontera, brindar consejos sanitarios y solicitarle a la ciudadanía que denuncie cualquier irregularidad.

En las fotografías cortesía del MSP es pequeña muestra del recorrido que efectúan los oficiales a pie o en moto, todos los días y recordarle a usted, lector, que se quede en casa, pues ellos cuidan el país.