San José.- Las redes sociales, en medio de sus numerosas bondades, envuelven verdaderos peligros para las personas menores de edad, que no solo podrían ser víctimas de delitos, sino que algunas conductas les exponen a convertirse en ofensores.

Así lo reveló el fiscal adjunto Penal Juvenil, Luis Diego Hernández Araya, quien participó hoy en el programa del Ministerio Público, FrecuenciaMP; el cual se transmite todos los lunes, a las 9:00 a.m. a través de Radio Columbia, 98.7 FM.

“Es un problema de nuestra era”, reconoció el especialista, quien agregó que las redes sociales y distintas plataformas en internet colocan a los niños, niñas y adolescentes “a un clic de un mundo desconocido, complejo y peligroso, entonces es muy fácil que traspase esa frontera de lo ilícito y sea víctima o autor de delitos”.

“Se enfrentan a ello con un alto grado de desinformación, con lo que se presentan problemas como el ciberacoso y el ingreso a redes con contenidos violentos, favorecido por el anonimato; esta realidad implica una pérdida de valores en tres sentidos: el valor de la intimidad, el valor de la empatía al no haber una interacción real con otros pares y la falta de veracidad”, explicó.

Hernández apuntó que las principales conductas ilícitas que se ha detectado incluyen la publicación de imágenes o videos de personas menores de edad con contenido sexual, exposición a material violento o inadecuado y elgrooming, que es cuando una persona adulta crea un perfil falso para hacerse pasar por una persona menor de edad.

El fiscal dijo que la mayoría de los hechos que conocen se califican como delitos e incluyen tipos penales como encuentros sexuales con personas menores de edad, corrupción; distribución, tenencia, difusión y producción de pornografía en la que aparezca una persona menor de edad, violación de datos personales y pornografía virtual o pseudo pornografía.

Abordaje.Para Hernández, es importante que las personas adultas asuman un rol de supervisión y educación de niños, niñas y adolescentes, quienes, ante la desinformación, “pueden incurrir en estos delitos sin darse cuenta y sin tener la intención”.

Si la conducta ilícita ocurrió, el MP deberá dirigir una investigación y, tal como lo establece la Ley Penal Juvenil, en el proceso no se buscará únicamente una sanción, sino que tiene una finalidad de rehabilitación, socioeducativa y psicoterapéutica.

“El MP se asegura, no solo que exista una consecuencia, lo que en adultos sería una sanción de prisión, sino que en el establecimiento de esa pena se individualice la situación particular de la persona menor de edad y se le brinde un tipo de rehabilitación, ya sea con una pena privativa de libertad o con una libertad asistida, a través de órdenes de orientación y supervisión”, detalló.

El fiscal subrayó que el mal uso de las redes sociales por parte de la población infantil genera en su cerebro indicadores que pueden alertar de la existencia de un problema; por lo que llamó a prestar atención a conductas como las siguientes:

  • Escaso control de impulsos.
  • Afectación de las habilidades sociales, cuando se ve la violencia como normal y no existen límites para la persona.
  • Falta de concentración y de atención en las labores escolares.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Se vuelve una persona caprichosa, no hay aprecio por obtener algo y por lo que cuesta obtenerlo.
  • Se puede tornar en una persona manipuladora e impaciente.