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San José, 29 mayo 2020.- La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) comunicó hoy la suspensión temporal de la hidroxicloroquina y el retiro de la administración de lopinavir- ritonavir como tratamiento para pacientes COVID-19 luego de la recomendación del Comité Central de Farmacoterapia (CCF), informó el doctor Mario Ruiz Cubillo, gerente médico de la CCSS.

El comité revisó la evidencia publicada hasta el 25 de mayo de 2020, respecto a la efectividad de estos dos medicamentos a nivel internacional a fin de decidir la pertinencia de mantener el tratamiento en el contexto de la infección por COVID-19.

Ruiz Cubillo fue enfático que se trata de una medida temporal mientras la CCSS avala un protocolo de investigación en el uso del medicamento hidroxicloroquina.

Cabe señalar que el proceso de revisión de literatura científica respecto a la evidencia de los tratamientos en la CCSS es constante, a como es dinámica la actualización sobre la terapéutica en pacientes COVID-19, afirmó el gerente médico.

Ruiz Cubillo dijo que “cada vez que aparece nueva información sobre terapias para COVID-19, el CCF la analiza para valorar si se modifican las terapias que se implementan en la Institución”.

Según el titular, los protocolos están sometidos a un constante cambio, especialmente en situaciones de emergencias sanitarias, en el contexto costarricense y ante esta nueva enfermedad y a la luz de la evidencia científica generada en el mundo.

La doctora Angélica Vargas Camacho, jefe Área de Medicamentos y Terapéutica Clínica, de la dirección de Farmacoepidemiología, destacó que el  Comité Central de Farmacoterapia apoya sus decisiones “en la mejor evidencia científica, lo que permite tomar decisiones confiables sobre la selección de medicamentos con probada  eficacia y seguridad, bajo este principio, se apoyó el uso de la hidroxicloroquina para los pacientes infectados por COVID-19.

Según explicó la galena, como medida precautoria, basado en la nueva actualización de la información científica publicada a la fecha y considerando la postura de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como ente de referencia internacional, el Comité recomendó la suspensión temporal del tratamiento de hidroxicloroquina y el retiro de la administración de lopinavir- ritonavir para COVID-19.

Esta medida tiene carácter temporal mientras en la institución se avala un protocolo de investigación por parte de un comité ético científico, esto atendiendo la recomendación de OMS de “el uso únicamente en el marco de estudios de investigación debidamente registrados, aprobados y éticamente aceptados”, explicó Vargas Camacho.

Por su parte el gerente médico expresó que la CCSS es respetuosa de las recomendaciones de la OMS, sin embargo, enfatizó que la institución tiene la capacidad técnica para definir “la estrategia de manejo farmacológico como medidas de salud pública y siempre buscando el mayor beneficio para nuestros pacientes”.

De igual manera mencionó que a la fecha ningún medicamento tiene indicación oficial aprobada para el tratamiento de COVID-19, como lo reconoce el organismo internacional.

Vargas Camacho también sostiene la posición técnica del Comité Central cuando apoyó el uso de la hidroxicloroquina para COVID-19 “basado en la información científica disponible a la fecha y en la experiencia clínica con el uso del medicamento en otros países como China, donde perfiló un beneficio con el uso del medicamento considerando su potencial en disminuir la replicación viral y por ende reducir la severidad de la infección”.

Uso institucional de la hidroxicloroquina

La doctora Vargas Camacho reiteró que la hidroxicloroquina en el contexto institucional se ha utilizado desde hace muchos años en diversas patologías, incluyendo el tratamiento de la malaria y también de enfermedades crónicas con un componente inmunológico, como artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico, por lo que se tiene una amplia experiencia clínica de uso en estas indicaciones.

Es importante mencionar que entre 2014 y 2019, en promedio alrededor de 4 300 pacientes recibieron tratamiento con este medicamento todos los días en la institución y se cuenta con un registro de seguridad histórico, sin que se haya generado una reacción grave o una voz de alerta, indicó la funcionaria.

Según los registros del Centro Nacional de Farmacovigilancia, durante el período previo a la pandemia COVID-19 y posterior al uso la hidroxicloroquina en pacientes COVID-19, las reacciones adversas en su mayoría fueron relacionadas al aparato gastrointestinal y «no se evidenció ninguna reacción adversa grave”, según se detalla en un informe técnico del CCF.

Vargas Camacho enfatizó que ningún medicamento es inocuo, por tanto, siempre el médico prescriptor debe hacer la valoración clínica del paciente previo a la prescripción del medicamento, pensando en el mayor beneficio terapéutico.

“Todo paciente recibe información sobre el beneficio y posibles efectos adversos del tratamiento y firma su anuencia bajo un consentimiento informado”, comentó.

Asimismo, la institución ha garantizado el seguimiento individualizado diario de los pacientes COVID-19 para monitorear y controlar la evolución clínica y posibles efectos que presenten con el uso del medicamento.

Acuerdo de suspensión

La gerencia médica mediante el oficio GM-CCF-2569-2020, este 28 de mayo comunicó a los directores regionales, directores médicos y jefaturas de centros de salud la suspensión del uso de hidroxicloroquina en pacientes hospitalizados y ambulatorios con enfermedad COVID-19 y de lopinavir/ritonavir en pacientes hospitalizados con enfermedad COVID-19, explicó la doctora Angélica Vargas Camacho.

Lo anterior dejó sin efecto el protocolo del manejo terapéutico de paciente COVID 19 del 23 de abril del 2020.

La galena aclaró que el Comité planteó que solamente en el caso de los pacientes con enfermedad COVID-19 que ya iniciaron tratamiento con hidroxicloroquina según su consentimiento, se les continuará su administración hasta su finalización siempre recomendando su control individualizado por parte de los médicos de familia del CENDEISSS y en el caso de los niños por parte del hospital Nacional de Niños (HNN).