El empujón que necesitas para empezar a moverte

El empujón que necesitás para empezar a moverte

Ya estamos a fines de enero. El verano promedia, y temo que muchos de tus propósitos de Año Nuevo respecto a la vida sana y el ejercicio constante ya se han ido desvaneciendo debajo de los asados y las facturas de la tarde en la playa o la pileta. Por desgracia, creo que la gran mayoría debe seguir siendo sedentaria, más allá de toda buena intención que hayan tenido. Y sí, yo sé que entrenar es aburrido, molesto y requiere un gran esfuerzo. Pero sus beneficios son infinitamente más grandes que esta puesta a prueba de voluntad y fuerza. Porque el sedentarismo es más que un enemigo: es un asesino silencioso.

Pero esta vez, en lugar de repetir los riesgos de instalarte en ese cómodo pero peligroso estado, haré el ensayo contrario. A ver si logro de una vez por todas convencerte de dar el primer paso hacia una vida más sana y plena. En principio, sabé que si bien la falta de energía se asocia al cansancio (y este puede derivar, claro, de un esfuerzo físico), estudios recientes indican que a menor estado, más cansancio aún. En cambio, el ejercicio adecuado adaptado a cada uno te fortalece tanto psíquica como físicamente, reduciendo la sensación de agotamiento y estrés, y mejorando el sueño. Vas a dormir mejor, no solo porque el ejercicio te fatigue, sino porque te relaja y ayuda que el descanso sea mejor y más efectivo.

Con respecto a lo mental, entrenar te ayuda a sentirte bien, liberar toxinas, estrés físico y mental. Al oxigenar cerebro y músculos con actividades como nadar, pasear, salir a andar en bici o moverte de la forma que se te ocurra, generás una mente más ágil. Hacer ejercicio libera endorfinas, un conjunto de opioides naturales que ayuda a luchar contra la depresión, la angustia, la ansiedad y los ataques de pánico. De hecho, entrenar puede convertirse en adictivo, en el mejor y más feliz sentido de la palabra.

Por todas estas razones (y varias más), tus neuronas, metabolismo, circulación y hasta apariencia te están pidiendo a gritos que te muevas. ¿Sabés lo lindo que es vivir con el organismo funcionando en todo su esplendor y potencia? Basta probar un cierto tiempo y ver los primeros resultados para entender que el sillón no era ni tan cómodo ni tan amigo como pensabas. El 2018 recién comienza, y tus buenos propósitos del año están a tiempo de ponerse en marcha. Así que respirá hondo, visualizá tu mejor versión y encará el que podría ser el mejor año de tu vida.

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