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San José, 18 julio 2020.- Las largas jornadas de teletrabajo que se dan a raíz de la pandemia del COVID-19, así como las profesiones y ocupaciones que impliquen posiciones estáticas prolongadas (ya sea de pie o sentados), unido al sedentarismo pueden favorecer la aparición de várices o mala circulación, así como síntomas precoces de la enfermedad venosa.

Este padecimiento comienza con síntomas como dolor, pesadez, adormecimiento en miembros inferiores, dificultad para estar de pie por más de 15 o 20 minutos e incluso aparición de arañitas vasculares en piernas y pies.

“La utilización de medias de compresión Jobst® trae beneficios tangibles para el paciente pues mejora su calidad de vida, ya que le permite retomar actividades de la vida diaria como trabajar, descansar y hacer actividad deportiva sin dolor, ni pesadez o inflamación, además de que previene la aparición de arañitas y la evolución de la enfermedad”, comentó la Dra. Nancy Salazar, Coordinadora Médica de Centroamérica y Caribe de Soluciones Médicas, de Essity.

Estas medias medicadas generan una compresión gradual terapéutica y confortable que hace que mejore la circulación. En el caso de Jobst® cuentan con tecnología de tejido 3D, que reproduce con precisión la forma  anatómica de cada cuerpo y permiten que la tela absorba la humedad fácilmente, mientras que su sistema JOBST® Advanced Comfort consiste en exclusivos hilos de microfibra para brindar a los pacientes una comodidad de uso.

Factores de riesgo y recomendaciones

Entre los factores de riesgo de la enfermedad venosa se encuentran el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo, el fumado, los antecedentes patológicos familiares, los problemas de coagulación, el encamamiento prolongado, el embarazo, la edad (a mayor edad mayor riesgo) y es más frecuente en mujeres, sin embargo, los hombres también padecen esta patología

Para tratar de evitar la aparición de la enfermedad venosa es importante hacer actividad física; por ejemplo, caminar dentro de la casa mejora la circulación. También se recomienda mantener una buena hidratación y humectación de la piel, utilizar medias de compresión de forma preventiva, la elevación de las piernas para ayudar con el retorno venoso y la alimentación saludable.

Las medias de compresión poseen tanto una función preventiva como terapéutica lo que quiere decir que las debemos de usar antes durante y después del diagnóstico de enfermedad venosa ya que se trata de una patología crónica. En la fase preventiva brinda confort y alivio de los primeros síntomas y en la fase más avanzada es un excelente tratamiento coadyuvante de la insuficiencia venosa crónica por lo que debe de ser recomendada por un especialista en el área.

En el caso de los adultos mayores, el uso de medias de compresión debe contar con recomendación médica, pues la piel es mucho más sensible y se debe valorar si tienen otros padecimientos como, por ejemplo, neuropatía periférica en caso de que tengan antecedentes patológicos personales de Diabetes Mellitus.