La entrevista fue brindada por el fiscal de la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen, Sergio Castillo Quesada, quien este lunes participó en el espacio radiofónico del Ministerio Público, FrecuenciaMP, transmitido por Radio Columbia.


San José, 25 mayo 2020.- La situación de emergencia por el COVID-19 ha potenciado las transacciones electrónicas, las compras en aplicaciones y la adquisición de productos y servicios en modalidad exprés, sin embargo, esta realidad ha sido aprovechada por los criminales, para crear nuevos timos y formas de estafar.

Así lo detalló el fiscal de la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen, Sergio Castillo Quesada, quien este lunes participó en el espacio radiofónico del Ministerio Público, FrecuenciaMP, transmitido por Radio Columbia, en el que aseguró que han detectado dos grandes modalidades en que se cometen estos delitos.

“Una ocurre con aquellas estafas informáticas en las que se compra o se paga un servicio por medio de internet, y la segunda se presenta con aquellas en las que se ejecutan los actos delictivos utilizando técnicas de ingeniería social, es decir, estrategias de convencimiento mediante las cuales el criminal logra obtener información o datos sensibles de la víctima”, explicó.

Para el especialista, deben extremarse los cuidados a la hora de hacer compras o transacciones en sitios de internet y verificar que se trate de la plataforma oficial de la empresa a la que estamos recurriendo.

Castillo subrayó que “el problema no ocurre cuando una persona tiene duda de si el sitio es oficial o no, porque si eso pasa no va a ingresar, se va a detener; el problema se da con quienes tienen certeza, porque confían y no investigan; yo recomiendo dudar de lo que se nos está presentado y eso nos llevará a verificar por medios objetivos si el sitio es confiable”.

Llamadas. En cuanto a las estafas cometidas por medio de la ingeniería social, también existen dos formas en que se ejecutan los delitos. Una de ellas es cuando la persona recibe una llama de alguien, que en realidad es un delincuente, y le entrega a esa persona sus datos o claves.

La segunda modalidad se presenta cuando llaman a la víctima y la guían, por medio de la navegación en internet, hasta un sitio que los grupos criminales han creado, en el que la persona afectada ingresa creyendo que es una web oficial; la víctima no dice los datos, sino que los ingresa en el sitio web al que fue dirigida y por medio de este se los extraen.

El fiscal Castillo agregó que han podido detectar sitios web y perfiles en redes sociales que intentan suplantar los oficiales de empresas reconocidas, por eso, cuando los ubican lo comunican de forma preventiva, lo ponen en conocimiento de las propias empresas y se envía el reporte respectivo al Organismo de Investigación Judicial.

Cuidar la información. En FrecuenciaMP, el especialista reveló que tienen certeza de que “los delincuentes tienen bases de datos con información personal nuestra, porque las investigaciones así lo han arrojado; por eso no debemos confiar cuando alguien nos llama y da información que consideramos solo está en poder de los bancos”.

Ante esa realidad, se vuelve crucial no entregar los datos que los grupos criminales no poseen; Castillo apuntó que estos se encuentran en los “dispositivos de seguridad de las plataformas bancarias; es decir, claves dinámicas, token, PIN, OTP, los cuales varían de una entidad a otra; esa información debemos reservarla completamente”.

La Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen reiteró su llamado a estar alertas, a rechazar llamadas sospechosas y, finalmente, a denunciar cualquier situación irregular de la que se pueda ser víctima, para lo cual las personas pueden recurrir a la línea confidencial del OIJ: 800-8000-645.

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Por Redaccion

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